Si la cosa funciona
Lunes 25 de junio
6:30 p.m. Entrada libre
Sinopsis
Un hombre maduro y excéntrico, que vive en Nueva York, decide abandonar su acomodada vida para llevar una existencia más bohemia. Su relación con una bella joven sureña (Evan Rachel Wood) desembocará en una serie de enredos familiares y sentimentales.
Ficha técnica
TÍTULO ORIGINAL Whatever Works.
AÑO 2009.
DURACIÓN 92 min.
PAÍS
DIRECTOR Woody Allen.
GUIÓN Woody Allen.
MÚSICA Varios.
FOTOGRAFÍA Harris Savides.
REPARTO Larry David, Evan Rachel Wood, Patricia Clarkson, Conleth Hill, Michael McKean, Henry Cavill, Ed Begley Jr., Christopher Evan Welch, Lyle Kanouse, Jessica Hecht, Carolyn McCormick, Steve Antonucci, Chris Nuñez, John Gallagher Jr.
PRODUCTORA Sony Pictures / Wild Bunch / Gravier Productions.
WEB OFICIAL http://www.whateverworksfilm.com
GÉNERO Comedia | Comedia dramática.
Crítica
Desprecia a tu prójimo y ama la vida
Por Oswaldo Osorio
El mejor humor del cine de Estados Unidos ha sido hecho por judíos:
Chaplin, los hermanos Marx, Jerry Lewis, Mel Brooks y los hermanos
Zucker, por solo mencionar a los más importantes de sus respectivas
épocas. El último gran cómico judío del cine, Woody Allen, y el último
gran cómico judío de la televisión, David Larry, se unen aquí para
presentar una comedia ingeniosa y aguda, con una rara mezcla de odio por
la humanidad y gusto por la vida.No es la gran comedia del director de Annie Hall, ni tiene el atrevimiento propio del creador de Seinfeld o de su popularísmo programa Curb your enthusiasm, pero sí es una juguetona cinta llena de guiños y de planteamientos inteligentes, más parecida a lo que hace décadas se le veía al director neoyorkino y un poco distante de esas salidas en falso, dramas maduros y “humor serio” que se le ha visto en los últimos años.
La razón de este cambio de tono tiene que ver con que, efectivamente, la base del filme es un guion que Woody Allen escribiera a mediados de los setenta. Tal vez ahí radica la explicación de ese juego contradictorio que define a su protagonista: un hombre mayor que se bate cada día contra la especie humana (algo más afín con el Woody setentón que la dirigió y con el cinismo de Larry que la protagoniza), pero que se mantiene bien dispuesto para aceptar y –a regañadientes- disfrutar lo que sea que le depare la vida.
La relación entre un hombre mayor y una joven vuelve a ser el planteamiento que mueve un relato de este director. No obstante, en esta cinta la diferencia de edad (acentuada por la enorme diferencia de sus personalidades), no es motivo de conflicto como en otras de sus películas, sino que, justamente, es lo que da lugar a situaciones cómicas y a esas agrias y deliciosas diatribas de este hombre que “estuvo a punto de ganarse el Premio Nobel” y que le habla a la cámara para mayor desconcierto del espectador.
Y cuando parece que se está agotando esa dinámica del contrapunto entre el genio y la bruta (enfrentamiento planteado en clave de inofensiva pero graciosa caricatura), entran un par de inusitados personajes que refrescan ese juego de contrastes en torno a la sofisticación de los habituales habitantes de Manhattan y los palurdos de la llamada “América profunda”. Además, con esto nuevamente Woody Allen arremete contra esos coterráneos suyos que alcanzan la imbecilidad por sus prejuicios.
Sin ser una de sus obras maestras, de todas formas esta película tiene todo eso por lo que muchos abrazamos complacidos y fascinados el cine de Woody Allen hace ya décadas (!): un personaje neurótico con el que no nos identificamos totalmente pero que comprendemos y nos divierte, una lúcida y sardónica visión del mundo, la ingeniosa crítica a la condición humana y el humor estimulante que hace reír con la boca y con el intelecto.
Publicado el 6 de noviembre de 2011 en el periódico El Colombiano de Medellín.
Tráiler





















